Sin quererlo y de rebote, nos encontramos
incendiándonos y dando luz a aquel placer
que transmutó un Martes opaco, por barnizarlo
de un delirio extremo que se activa en tu sommier.
incendiándonos y dando luz a aquel placer
que transmutó un Martes opaco, por barnizarlo
de un delirio extremo que se activa en tu sommier.