12 mar 2012

Que aun no puedo creerlo, que estés a mi lado diciéndome te quiero, besando mi boca, acariciando mi pelo, no me lo creo
Sin quererlo y de rebote, nos encontramos
incendiándonos y dando luz a aquel placer

que transmutó un Martes opaco, por barnizarlo
de un delirio extremo que se activa en tu sommier.